Páginas vistas en total

Escudo del Reino de Granada

Escudo del Reino de Granada
Escudo del Reino de Granada: Fuente: Wikipedia

GRANADA, LA DAMASCO DE OCCIDENTE

GRANADA, LA DAMASCO DE OCCIDENTE

FUNDACIÓN DEL REINO DE GRANADA. LA DIVISIÓN DEL CALIFATO EN REINOS DE TAIFAS

ANTECEDENTES DEL REINO DE GRANADA

Ya en la prehistoria existieron culturas, como la del Argar que ocuparon buena parte de A. Oriental o Región de Granada.

En el periodo ibérico aparece Bastetania, territorio cuyos límites coinciden aproximadamente con la actual Región de Granada. La capital más importante fue Basti, Baza, oppidum rodeado de poderosas murallas de cinco metros de espesor; en la parte más elevada se encontraba una acrópolis con los edificios más importantes. Durante el periodo romano Basti se engrandece con nuevos y lujosos edificios como la basílica, templos, baños, foro...

La actual Granada, la Eliberri ibera, llamada en el periodo romano Florentia Iliberritana o "Municipium Florentinum Iliberritanum" (Iliberri la florecida o la fructífera) vive periodos de esplendor llegando a celebrar un concilio de los más importantes del imperio, el Concilio de Elvira o Ilíberis, esta ciudad contaba con foro, basílicas y otros importantes edificios, así como un buen número de ricas villas rodeándola.

Durante el periodo visigodo, como dice Gallego Burín en la página 29 de su Guía de Granada, el rey Leovigildo, a finales del siglo VI, crea dos regiones en el sur de España: la Bética con Granada, Almería y Jaén y por otro lado la de Híspalis con Sevilla, Cáceres y Huelva. En nuestra región, la Bética, se construyeron importantes monumentos de los que sólo han llegado hasta nosotros algunos restos. La región Bética visigoda coincidía en buena medida con los el sureste de España, Jaén, Granada, Almería y Málaga, es decir la Región de Granada aproximadamente.

GRANADA DURANTE EL CALIFATO DE CÓRDOBA

Tras la invasión y conquista musulmana, la capital no estuvo asentada en "Florentia Iliberritana", sino en la vecina Medina Elvira "que llegó a ser durante tres siglos la capital y metrópoli de la zona suroriental de al-Andalus" como afirma el doctor Enrique Pareja López académico de la Real de bellas Artes de Sevilla; esto se puede interpretar como un claro antecedente del Reino y Región de Granada. Por su parte Ibn al-Jatib decía que "en ella florecieron muchos alfaquíes y sabios, convirtiéndose en un centro de cultura y cabeza de una rica región agrícola"

LA FUNDACIÓN DEL REINO DE GRANADA

El Califato de Córdoba se descompone (S. XI) en pequeños reinos llamados los Primeros Taifas entre los que se encontraba el Reino Zirí de Granada que trasladó la capital desde Medina Elvira hasta la antigua Eliberri. Tras un periodo de esplendor y resurgimiento de lo hispano, llegó una invasión desde el norte de África, los almorávides , tan celosos de su religión que destruyeron iglesias y otros edificios. En este periodo, según varios historiadores, Granada actuó de capital efectiva de la España musulmana.

Seguidamente se produce otra división en los Segundos Taifas (1144-1170), en los que vuelve a resurgir lo hispano y una mayor libertad, pero terminarán con la invasión de los almohades, imperio norte-africano, aún más integrista que terminó con todas las costumbres que pudiesen suponer un alejamiento del islam más estricto.

Este segundo imperio magrebí acabó tras la derrota de las Navas de Tolosa en 1212 surgiendo los terceros taifas, periodo muy breve que termina con la constitución del Reino Nazarí de Granada en 1238. Posteriormente se inició otra invasión norteafricana, la de los Benimerines, que fueron derrotados por una coalición luso-española.

EL REINO DE GRANADA CRISTIANO

Los Reyes Católicos terminan la Reconquista de España el 2 de enero de 1492 con la Toma de Granada, aunque el Reino de Granada no desaparece, continuará existiendo siglos hasta transformarse en la Región de Granada o Región de Andalucía Oriental.

domingo, 25 de junio de 2017

CASTILLO DE BEIRES

Fue construido por los musulmanes, en tiempos del rey de Granada Abd-alá. La fortaleza era un asentamiento militar dedicado a la vigilancia de la zona y a la recaudación de impuestos.


Se sitúa en un cerro con laderas tan escarpadas que facilitan su defensa, excepto por el lado norte, que casi no tiene pendiente. La cumbre es plana y ligeramente inclinada hacia el sur.


Antes de llegar a la muralla del castillo, encontramos que de su extremo noroccidental parten los restos de un muro que termina en una "torre albarrana" (torreón exterior de una fortaleza empleado como punto avanzado de defensa, que en caso de necesidad era fácilmente aislado del castillo,  que solía situarse en las zonas más fáciles de atacar, en este caso en el terreno de más fácil acceso por ser bastante llano).

Torre albarrana

Restos del muro que une la torre y el castillo.

El castillo desde la torre albarrana

La fortaleza está rodeada por una amuralla simple, por lo quebrado del terreno no necesitaba más para la defensa. De ella quedan sólo unos pocos restos de pobre mampostería.


La zona norte se protege con una gran torre de unos 11 m. de longitud y 7 de anchura, es la zona más protegida por ser la de más fácil acceso. Se encuentra cimentada sobre una plataforma de mampostería unida por mortero de cal y arena, sobre ella otra plataforma de menor superficie elaborada en durísima argamasa, y encima la torre de tapial real, es decir tierra apisonada entre dos tableros unidos por delgados mechinales de madera, estos al se tan delgados indican que pertenecen al periodo del Reino Nazarí de Granada, los mechinales de etapas anteriores suelen ser de mayor diámetro. En el interior de los muros, se disponían delgadas tongadas de argamasa para dar más consistencia a la torre. Por último, el exterior del muro se revestía de argamasa para darle mayor fuerza, gracias a ello ha sobrevivido a siglos de guerras y abandono.

Los tres tipos de materiales de la gran torre.

Al terminar la construcción y ser delgados los mechinales, se dejaban dentro del muro sus extremos. Como remate se daba un enlucido que los cubría y se pintaba imitando ladrillo o de blanco. Con el tiempo el enlucido se ha ido cayendo dejando de nuevo vistos los huecos.

Detalle de los huecos de los delgados mechinales que unían los tableros de construcción y sustentaban los andamios.

Los gruesos muros de tierra apisonada reforzados al exterior por argamasa de cal y arena.

Tonga horizontal de argamasa en el tapial real.

En la parte más baja, un muro de argamasa delimita una superficie trapezoidal, pudo ser un aljibe o gran dependencia con los muros revestidos de un enlucido muy fino. 


El fino revestimiento interior.

Sobre el lugar existen numerosas leyendas, como que hay un tesoro dentro de la montaña procedente de los impuestos que se recaudaban o que el monte está lleno de pasadizos secretos... Quien encuentre la puerta verdadera y sepa recorrer el laberinto podría hacerse inmensamente rico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario