El castillo-palacio fue levantado por el rey Muley Hacén de Granada en el siglo XV
, como regalo de bodas para su amada Zoraya, la cristiana Isabel de Solís, competidora de su otra esposa Aixa la Horra. Se sitúa en un lugar estratégico con hermosas vistas, por ser paso entre la costa y el centro del reino milenario. La escarpada colina está rodeada de profundos barrancos que la hacen de difícil conquista, excepto por el este, donde se levantan las más poderosas murallas y la sólida torre de mampostería que contiene el acceso en recodo al pequeño edén.
El el interior se aprecian paratas horizontales que estuvieron cubiertas de acogedores jardines nazaríes, es decir lugares en donde los cinco sentidos debían disfrutar (la vista con las flores, el gusto con las frutas variadas, el oído por los pájaros y las fuentes si las había, los aromas de las plantas perfumadas y el tacto de los suaves macizos florales), parajes que debían imitar el paraíso de Aláh. Pero unos jardines de este tipo y la corte necesitan agua abundante, para ello se construyó un pequeño acueducto de reminiscencias romanas que desemboca en un gran aljibe situado en el exterior, pero junto a la zona más protegida por saeteras y parapetos.
Tras la rebelión de su hijo Boabdil, que le usurpó el trono, Muley Hacén se traslado con su amada Zoraya y sus dos hijos Cad y Nacre a este bello y protegido paraje.
Hoy, por desgracia, se encuentra en un lamentable estado de abandono y destrucción, las administraciones no aportan los medios económicos que la pequeña localidad no posee y que son imprescindibles para su restauración. Un lugar emblemático de nuestra historia como Reino y Región Histórica de Granada merece un respeto y una restauración dignos.
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En una escarpada colina se levanta la señorial construcción Rodeada de fértiles vegas y las elevadas montañas de la Región Granada, el techo de España. |
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La visita se inicia entre los hermosos huertos de Mondújar paraísos accesibles para pocos y cerrados para muchos. |
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Viejos olivos granadinos, tan distintos de los de la vecina Andalucía, altos troncos que permiten una agricultura de subsistencia, tan distinta de los latifundios de los señoritos andaluces. Bajo estos troncos se sembraban, en pequeños terrenos de esmerado cuidado, trigales, hazas de cebada, de garbanzos, de hortalizas y posteriormente naranjos, limoneros, mandarinos... |
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Su vega rodeada de montes con pinares, castañares, encinares, robledales en las zonas más húmedas... |
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Alojamientos para ganado abandonados, en una tierra rica que tanto ha perdido. |
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El camino se convierte en una difícil y abandonada vereda que sube por las resbaladizas pendientes. |
Más abajo el viejo cementerio real que iba a servir de morada final a los reyes de Granada, tal vez la dinastía más longeva de España, creadora de monumentos únicos en las provincias de la Región de Granada, antes Reino...
Pero esa es otra historia y queda para futuras publicaciones.
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